¿Cuáles son las enfermedades mas frecuentes?

ENFERMEDAD VASCULAR CEREBRAL

Infarto cerebral (embolias), hemorragia cerebral (derrame cerebral)

La Enfermedad Vascular Cerebral (EVC) es un grupo heterogéneo de trastornos en la irrigación cerebral caracterizado por un rápido desarrollo de síntomas y signos neurológicos que traducen una disfunción cerebral, espinal o retiniana focal, debidos a una oclusión arterial (isquemia), venosa (trombosis venosa) o ruptura arterial (hemorragia), con duración mayor de 24 horas y evidencia por imagen o neuropatológica de daño vascular.

Las células cerebrales mueren o resultan lesionadas cuando la sangre no puede llegar a ellas. La falta de flujo sanguíneo evita que lleguen el oxígeno y la glucosa sanguínea a las células cerebrales. Los productos de desecho cerebral no pueden ser retiradas del sitio y se acumulan rápidamente. Las funciones corporales que eran controladas por las células cerebrales muertas o dañadas están imposibilitadas o perdidas.

En México, la EVC es la cuarta causa de muerte, representando la tercera causa en sujetos mayores de 65 años. En México, la EVC tiene una incidencia de 118 por 100,000 habitantes al año, una prevalencia de 8 por 1000 habitantes y mortalidad de 38.1 por 100,000 habitantes. La EVC es además la primer causa de discapacidad en adultos y la segunda causa de demencia. En los estados Unidos, cada 53 segundos alguien sufre un EVC. Mas de 750,000 personas sufren un EVC al año. El infarto cerebral es la tercera causa de muerte y la principal causa de discapacidad en los Estados Unidos.

El EVC puede afectar personas de cualquier edad. El riesgo de sufrirlo se vuelve el doble cada 10 años después de los 55 años de edad. Aproximadamente 25% de todas las víctimas de EVC son menores de 65 años.

Si se proporciona la atención médica adecuada dentro de las primeras 3 horas del inicio de los síntomas de infarto cerebral, los efectos adversos pueden ser minimizados con frecuencia. Pero menos de 1 de cada 20 víctimas del EVC buscan el tratamiento médico adecuado a tiempo.

El infarto cerebral es una emergencia tratable

La clave para recuperarse de un EVC es buscar tratamiento en un hospital calificado inmediatamente. Si usted o alguien a quien conoce tiene uno o mas de los siguientes síntomas, solicite ayuda médica especializada DE INMEDIATO.

Síntomas

Cefalea súbita, severa: El “peor dolor de cabeza de su vida.»

Parálisis o debilidad: Debilidad de la cara, brazo, mano, pierna o pie, generalmente de un lado del cuerpo. La cara débil puede parecer deforme y el habla arrastrada. El brazo débil puede sentirse pesado o acalambrado. La pierna puede ser torpe o incapaz de sostener el propio peso.

Entumecimiento y hormigueo: Involucra la cara, brazo, y pierna en varias combinaciones, usualmente en un lado del cuerpo. Cualquier lado del cuerpo puede verse afectado.

Pérdida del habla: Incapacidad para decir palabras o nombrar objetos. La dificultad para hablar puede ser sutil o muy obvia. El habla arrastrada o la lengua pesada. Pérdida completa del habla o sonidos de palabras que no tienen sentido. Incapacidad para entender lo que otros están diciendo.

Problemas visuales: Vista nublada o pérdida en uno o ambos ojos o visión doble.

Mareo o vértigo: Sensación de girar o de debilidad o desmayo.

Pérdida del estado de conciencia: Pérdida de la conciencia por segundos o minutos.

 

ATAQUE ISQUÉMICO TRANSITORIO O “MINI INFARTO CEREBRAL

Si uno o más de los síntomas mencionados arriba dura minutos a horas y después desaparece (en menos de 24 horas), el episodio se llama ataque isquémico transitorio (TIA). Una TIA es la advertencia aislada única más importante de que una embolia puede ocurrir. Aproximadamente el 20% de los pacientes que tienen una TIA y no reciben tratamiento, tienen un infarto cerebral mayor en el lapso de un año, frecuentemente dentro del primer mes de la TIA. Por lo tanto, una TIA es un síntoma muy importante que debe ser evaluado inmediatamente por un médico.

Tipos de Infarto Cerebral

Aterotrombótico: Es el bloqueo de las arterias en el cerebro debido a la formación de un coagulo sanguíneo en forma de placas en arterias grandes que nutren el cerebro, usualmente las arterias carótidas y vertebrales en el cuello.

Embólico: Bloqueo del flujo sanguíneo al cerebro debido a coágulos de sangre que viajan desde el corazón.

Lacunar: Bloqueo del flujo sanguíneo debido a placas en los vasos sanguíneos más pequeños del cerebro.

Hemorrágico: Sangrado dentro o en la superficie del cerebro debido a la ruptura de vasos sanguíneos. Los infartos hemorrágicos pueden ser causados por la presión arterial elevada, ruptura de aneurismas, malformaciones vasculares u otras enfermedades de los vasos sanguíneos del cerebro.

Pruebas para el Infarto Cerebral

Se utilizan una variedad de pruebas diagnósticas para evaluar la causa del infarto cerebral y la TIA. Una evaluación diagnóstica precisa es esencial para determinar el tratamiento apropiado y como prevenir más episodios.

Angiografía. Proporciona un cuadro preciso de los vasos sanguíneos de la cabeza y el cuello, inyectando un tinte especial dentro de una arteria por medio de cateterismo. Se realiza una secuencia rápida de radiografías mientras el medio de tinción o contraste circula a través de las arterias, capilares y venas. Equipo especial “bi-planar” toma imágenes en dos direcciones de forma simultánea, reduciendo el tiempo y cantidad de medio de contraste usado para establecer el diagnóstico (importante particularmente en individuos con daño renal).

Ultrasonografía doppler carotídea. Utiliza ondas sonoras para hacer imágenes de las grandes arterias del cuello que nutren el cerebro, identificando arterias estrechas o bloqueadas que ponen en riesgo a la persona.

Tomografía computarizada (CT). Estudio de rápidos resultados para detectar infartos causados por el bloqueo del flujo sanguíneo o hemorragias. Con tecnología moderna de alta velocidad, la angiografía por CT usa medio de contraste intravenoso para identificar rápidamente bloqueos o estrechamientos en arterias del cerebro o cuello. La CT por perfusión mide el flujo sanguíneo en regiones definidas del cerebro para determinar el tamaño y severidad de un infarto cerebral.

Resonancia magnética cerebral. Es una prueba de imagen computarizada que utiliza un campo magnético para estudiar el cerebro y sus vasos sanguíneos. La resonancia magnética (RM) requiere más tiempo que la CT pero proporciona mucho mayor detalle y es usada en situaciones de no-emergencia. La angiografía por resonancia (MRa) proporciona imágenes de las arterias del cerebro y el cuello sin necesidad de inyectar medio de contraste.

Ultrasonido Doppler transcraneal. Este ultrasonido mide el flujo sanguíneo en las arterias dentro del cerebro. Un transductor pequeño se mueve sobre el cuero cabelludo para estudiar el flujo sanguíneo en las arterias cerebrales a través del cráneo.

Ecocardiograma transesofágico. Identifica la probable fuente del infarto cerebral dentro del corazón. Estos pueden ser coágulos, anormalidades de las válvulas cardíacas o un “orificio” (foramen permeable) entre las cámaras cardíacas que existen en el 25% de las personas.

Factores de riesgo controlables

Prevención

Enfermedades cardíacas
Los coágulos de sangre pueden formarse en el corazón por diversas condiciones.
La más común es la fibrilación auricular, un ritmo cardiaco anormal. Los coágulos sanguíneos
pueden salir del corazón y viajar hasta el cerebro

Tome los medicamentos para el corazón indicados por su médico. Los anticoagulantes se usan comúnmente para reducir el riesgo de un infarto cerebral al reducir la formación de coágulos sanguíneos en el corazón. Ocasionalmente, la cirugía de corazón puede ser necesaria para controlar la condición básica que causa los coágulos sanguíneos.

Infarto cerebral previo o TIA’s.
Una persona que ha tenido una TIA es significativamente más probable que tenga un infarto cerebral dentro del primer año.

Ante síntomas de un infarto cerebral, se necesita atención médica INMEDIATA, aun si los síntomas desaparecen.

Hipertensión arterial (presión sanguínea elevada)
La presión elevada (140/90 mmHg o mayor) es el factor de riesgo mas común para un infarto cerebral. Debido a que no produce síntomas antes de que cause un infarto cerebral o al corazón, la presión arterial elevada se llama con frecuencia el asesino silencioso. Esta contribuye a causar aterosclerosis (placas) y causa que las arterias cerebrales se rompan.

TTome sus medicamentos anti-hipertensivos como lo indica su médico. Limite la ingesta diaria de sal. Tenga chequeos regulares de la presión arterial. Pregunte a su médico acerca del ejercicio más adecuado y mantenga su peso corporal adecuado.

Tabaquismo.
Existen fuertes evidencias de que la nicotina incrementa el riesgo de infarto cerebral. Fumar es un factor de riesgo especialmente fuerte para enfermedad carotídea y coronaria.

Si usted fuma, deje de hacerlo. Aun los fumadores de muchos años pueden reducir o dejar de fumar. Si usted no fuma, no empiece.

Diabetes
Los niveles altos de azúcar en la sangre causados por la diabetes contribuyen con la aterosclerosis (endurecimiento de las arterias) e incrementan el riesgo de un infarto cerebral.

Siga el consejo de su médico si usted tiene diabetes. El control estricto de sus niveles de azúcar es una forma segura y efectiva de reducir el riesgo de un infarto cerebral.

Consumo de alcohol.
La ingesta excesiva de alcohol o las borracheras incrementan el riesgo de un infarto cerebral.

Limite el consumo de alcohol.
Algunos estudios han demostrado que un consumo moderado de alcohol puede de hecho ser benéfico para reducir el riesgo de infarto en algunas personas.

Niveles altos de colesterol en sangre.
El colesterol es una sustancia grasa fabricada por el hígado y obtenido de los alimentos. Se deposita en las paredes de las arterias causando aterosclerosis. El colesterol se reporta como colesterol total, lipoproteínas de baja densidad (LDL) y lipoproteínas de alta densidad (HDL). El LDL es el colesterol “malo” y el HDL es el “bueno” y mientras más alto mejor. Un desequilibrio entre el “bueno” y el “malo” incrementa el riesgo de infarto cerebral.

Coma abundantes grutas y verduras. Reduzca la ingesta de carnes rojas, productos lácteos y huevos. Consulte a su médico acerca de los medicamentos que puedan ayudar a reducir substancialmente los niveles de colesterol.

Obesidad
Personas con más de 9 Kg. de sobrepeso o 10% sobre su peso ideal tienen mucho mayores probabilidades de desarrollar diabetes, tener aterosclerosis severa o sufrir un infarto cerebral.

Platique con su médico acerca del peso ideal y la forma de lograrlo para mantener su salud.

Factores de Riesgo Incontrolables

Estos factores pueden afectar los riesgos individuales para tener un infarto cerebral.

Edad: El riesgo de un infarto cerebral incrementa con la edad y se incrementa significativamente después de los 50 años.

Herencia: Su riesgo puede ser más alto si tiene historia familiar de infarto cerebral o al miocardio.

Raza: El riesgo de infarto entre personas negras es poco más alto que entre los blancos. Algunos estudios han demostrado que los hispanos tienen un riesgo más alto de tener un EVC hemorrágico.

Género: Cada año ocurren más EVC’s en hombres que en mujeres. Sin embargo, el riesgo de EVC es más alto para mujeres en grupos de edad más avanzados, haciendo que el número total de infartos sea mayor en mujeres.

*Esté alerta de los riesgos de infarto cerebral y ENTRE EN ACCIÓN!! Si usted tiene cualquier factor de riesgo controlable, visite a su médico.

EMBARAZO Y ENFERMEDAD VASCULAR CEREBRAL

Aunque afortunadamente poco común, la mujer embarazada tiene un riesgo especial de padecer problemas de circulación cerebral, principalmente de tipo obstructivo (“embolias”), situación que puede deberse estrictamente al embarazo o predispuesto por condiciones congénitas. Una evaluación y tratamiento oportuno brindarán tranquilidad a la mujer en una fase de su vida tan trascendente